El Orbe

El Orbe (1533)

 

En una llamada telefónica, los presidentes de México y EU acordaron trabajar juntos en ejes como desarrollo, bienestar y lucha anticovid.

El proyecto de ley contempla también el pago de multas para los negocios que ignoren las órdenes de cierre; aún debe ser aprobado en el parlamento, lo cual se prevé ocurra en febrero.

De frente a una tercera ola de la pandemia de coronavirus, el gobierno de Japón aprobó una serie de proyectos de ley para penalizar a quienes no cumplan con las medidas contra el covid-19; la nación está pasando su momento más difícil en cuanto a la enfermedad.

La legislación contempla penas de prisión para los pacientes que se nieguen a ser hospitalizados, como marca la actual ley de enfermedades infecciosas del país, y pago de multas para los negocios que ignoren las órdenes de cierre o reducción de horario comercial con motivo de la pandemia.

La normativa todavía debe ser debatida con la oposición y aprobada en el parlamento, algo que se espera que suceda en febrero, dada la mayoría de la coalición gobernante en ambas cámaras.

Japón atraviesa su tercera y peor ola de covid-19 desde que estallara la pandemia, habiendo registrado en torno al 50 por ciento de los casos totales y muertes por el patógeno contabilizadas sólo en el último mes y medio.

 El primer ministro nipón, Yoshihide Suga, ha declarado un segundo estado de emergencia en 11 de las 47 prefecturas del país -entre ellas Tokio-, que se prolongará en principio hasta el 7 de febrero.

Bajo la declaración, las autoridades han pedido a los residentes que eviten las salidas innecesarias y a los locales de hostelería que adelanten su hora de cierre a las 20:00, aunque actualmente el país no impone sanciones por no cumplir. Uno de los proyectos de ley, que revisa la mencionada ley de enfermedades infecciosas, contempla penas de hasta un año de cárcel o una multa de hasta un millón de yenes -unos 9 mil 660 dólares- para las personas que se nieguen a ser hospitalizadas.

El posible encarcelamiento es uno de los puntos más polémicos del proyecto y se espera que sea uno de los que más debate genere.

La revisión también otorga más poder al gobierno central y los locales para emitir advertencias a las instalaciones médicas para que acepten a pacientes de covid y poder publicar los nombres de las que no lo hagan.

 El otro proyecto, que enmendará la ley de medidas especiales contra el coronavirus y otras enfermedades infecciosas, permitirá a las autoridades locales emitir órdenes de reducción de horario comercial o cierre temporal, incluso fuera de un estado de emergencia.

Los negocios que no cumplan podrían recibir multas de hasta 300 mil yenes (unos dos mil 900 dólares), que ascenderían hasta 500 mil yenes (cuatro mil 830 dólares) en caso de que el territorio se encontrara en estado de emergencia, entre otras medidas.

 

En la fábrica se producen en este momento millones de dosis de la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Pretende revertir las políticas de su predecesor, en temas como el cambio climático y la salida de la OMS, la protección de migrantes, la gestión de la pandemia y la justicia racial en el país. 

Joe Biden juró como nuevo presidente de Estados Unidos, junto a la vicepresidenta Kamala Harris ante pocos asistentes debido a la pandemia de covid-19.

Joe Biden llegó hasta la Casa Blanca en una emotiva ceremonia, en el recorrido hasta la Casa Blanca hubo algunos simpatizantes.

Se trata de dos radiogalaxias cuyo diámetro ronda los 6,5 millones de años luz y que podrían ser los mayores objetos individuales vistos hasta ahora en el Universo.

El presidente saliente de EU abandona la Casa Blanca horas antes de ser sustituido por el demócrata Joe Biden.

El demócrata buscará administrar la vacuna contra el COVID-19 a 100 millones de personas, reactivar la economía estadounidense y aprobar una reforma migratoria en sus primeros meses en la Casa Blanca.

Roberta Jacobson, ex embajadora de Estados Unidos en México, se unirá al NSC y ayudará a supervisar un cambio de sentido anticipado en la política estadounidense sobre migración y asilo.