Ciudad de México, CDMX.- La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ordenó la detención del ex Fiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, quien había sido trasladado al penal del Altiplano. La captura, efectuada por autoridades federales en el Estado de México luego de ser entregado por la gubernatura estatal, desató intensos reproches y conflictos internos dentro del partido oficialista.
El encarcelamiento del ex funcionario derivó de un operativo realizado contra un laboratorio clandestino donde la filtración accidental de agentes involucrados detonó el conflicto. Mientras un sector de la dirigencia exige mantenerlo encarcelado para silenciarlo, otro grupo denuncia una abierta injusticia cometida contra quien combatía estructuras del narcotráfico.
Fuentes cercanas a la defensa sostienen que las cúpulas locales y federales tenían pleno conocimiento sobre los procedimientos aplicados durante la intervención antidrogas. La estrategia legal acusa que diversos actores políticos buscan desligarse del caso para obtener dividendos electorales y frenar investigaciones sobre pactos delictivos.
El dilema judicial coloca a la Jefatura del Ejecutivo ante la presión directa de líderes nacionales que buscan contener el escándalo institucional. La controversia pone a prueba el control interno de la mandataria sobre las dinámicas operativas y la línea anticorrupción dentro de su propia fuerza.



